Los candidatos para la elección presidencial y legislativa que se celebrará en Ecuador en febrero podrán realizar caminatas y caravanas durante sus campañas pero no mitines multitudinarios, indicó el miércoles el Consejo Nacional Electoral (CNE), que busca contener los contagios de COVID-19 con estas medidas.
«Los únicos eventos presenciales autorizados» en la campaña, que se desarrollará entre el 31 de diciembre y el 4 de febrero, son las «caminatas» por las aceras con un máximo de 200 personas y «caravanas» con hasta 50 vehículos en las ciudades con más electores, indicó el CNE en un documento donde estableció las normas del protocolo.
En localidades con menos electores, los topes serán de 100 personas y 20 vehículos.
Este protocolo de “prevención”, cuya aplicación estará a cargo de los gobiernos locales, Fuerzas Armadas y la Policía, define desde ya las campañas de los hasta ahora 16 candidatos a la presidencia.
Dos de ellos contrajeron COVID-19 y se encuentran en cuarentena: Andrés Arauz, delfín del expresidente socialista Rafael Correa (2007-2017) por la coalición Unión por la Esperanza, y Gustavo Larrea, del movimiento de centro-izquierda Democracia Sí.
Tanto candidatos como simpatizantes deberán cumplir el uso obligatorio de mascarillas, mantener un distanciamiento de dos metros y disponer de alcohol en gel. Queda prohibida la entrega de artículos de propaganda.
Los ecuatorianos están convocados a las urnas el 7 de febrero para elegir al nuevo presidente, que tendrá un mandato de cuatro años, y 137 asambleístas.
Con 17,5 millones de habitantes, Ecuador registra más de 206.000 contagios de COVID-19 (1.179 por cada 100.000 habitantes) y casi 14.000 muertos, entre confirmados y probables. Para contener el avance de la pandemia en medio de las fiestas de Navidad y fin de año, el presidente Lenín Moreno, cuyo mandato concluirá el 24 de mayo, impuso el lunes un estado de excepción que durará un mes e incluye un toque de queda y ley seca de seis horas al día.






