La reciente detención de un comentarista político relanzó un viejo debate en Irak, ya que 18 años después de la caída de la dictadura de Sadam Husein algunas de las leyes en vigor bajo su reinado aún son utilizadas para acallar críticas.
Ibrahim al-Sumeidi fue detenido el pasado jueves en mitad de la noche en su domicilio tras una polémica que se desató por comentarios, difundidos en las redes sociales sin que él lo supiera, en los que criticó la reciente revisión de la ley que rige a la Corta Suprema.
Fue liberado el domingo por la noche tras haber declarado ante un tribunal de Bagdad, pero continúa acusado de «difamación», «insulto a las instituciones» y «falsas informaciones».
Estos cargos remontan al código penal de 1969, redactado poco después del golpe de Estado que llevó al poder al partido Baas de Sadam Husein, y que permaneció sin cambios en 2003 tras la reescritura de la Constitución bajo supervisión de los estadounidenses.
En aquella época, Estados Unidos afirmaba promover la libertad y la democracia en un país que acababa de invadir para poner fin al reinado de Sadam Husein, presidente durante 24 años, y al régimen del Baas, en el poder durante 35 años.
Hoy en día, «se emiten órdenes de detención contra periodistas, militantes o personas que manifiestan su opinión en Irak apoyándose en antiguas leyes de más de 50 años y que prevén a veces hasta la cadena perpetua o la muerte», se indigna el Observatorio de la Libertad de Prensa iraquí.
«Es necesario terminar con las leyes heredadas de los antiguos regímenes totalitarios, que contravienen la Constitución del Irak posterior a 2003», afirmó el director de esta oenegé, Ziad Ajili, en un comunicado.
(25/03/2021)






