Nueve personas, entre ellas siete alumnos murieron este martes en un tiroteo en una escuela de Kazán, una ciudad del centro de Rusia, donde las fuerzas de seguridad detuvieron a un joven de 19 años.
En un primer reporte de las autoridades se informó que eran siete fallecidos.
Imágenes difundidas por testigos en las redes sociales muestran a niños o adolescentes saltando desde las ventanas del edificio de tres pisos para huir del tiroteo.
El asesino mató a nueve personas, dijo Rustam Minnijánov, presidente de Tartaristán, la república musulmana rusa de la cual Kazán es la capital.
«Perdimos siete niños, estudiantes. Cuatro niños y tres niñas. Además, perdimos a un maestro. Y perdimos a otra mujer. En total, perdimos nueve personas», dijo Rustam Minnijánov.
Otras 20 personas, 18 niños y dos adultos, fueron hospitalizadas, indicaron las autoridades regionales a la AFP. «Seis menores se encuentran en estado grave y en cuidados intensivos», precisó su portavoz Lazat Jaydarov.
Según la agencia de prensa local Tatar-inform, las víctimas hospitalizadas tienen entre siete y 62 años.

‘El peor pecado‘
El presidente ruso, Vladimir Putin, expresó su pésame a las familias de las víctimas y ordenó una revisión de las reglas del permiso de porte de armas, informó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
El Gran Mufti de Rusia, Ravil Gaïnoutdine, «condenó con ira las acciones» de un criminal y denunció «el peor pecado a los ojos del Todopoderoso: el asesinato de inocentes».
«El agresor ha sido detenido y se ha determinado su identidad. Es un residente local nacido en 2001», dijo el Comité de Investigación de Rusia en un comunicado.
Se inició una investigación por «asesinato», que por el momento excluye un motivo de naturaleza «terrorista», indicó el comunicado.
«Tenía permiso de porte de arma», señaló Minnijánov en declaraciones a la televisión estatal. El gobierno observó un minuto de silencio este martes y lo mismo se hará en los partidos de la Copa de fútbol de Rusia previstos el domingo.
(11/05/2021)







