Blancos designados de los piratas informáticos, las bolsas estadounidenses buscan protegerse de ciberataques que pueden sacudir los circuitos financieros mundiales, como ocurrió en el reciente ataque informático contra oleoductos que dejó sin gasolina a miles de personas en Estados Unidos.
La mayoría de las grandes plazas bursátiles estadounidenses reconocen la realidad de la ciberamenaza, pero se niegan a divulgar detalles que revelen su estrategia.
«La resiliencia tecnológica y operacional está en el centro de todo lo que hacemos», dijo a la AFP un portavoz de la bolsa electrónica Nasdaq.
La bolsa de Opciones de Chicago (CBOE) repite lo mismo. «Tomamos la ciberseguridad muy en serio», pero no discutimos «en público sus ciberdefensas», señaló un vocero.
«Trabajamos constantemente, no solo con nuestros equipos sino también con los reguladores y otras plataformas, para garantizar que los mercados estén seguros», explicó por su lado Stacey Cunningham, presidenta de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), en una reciente entrevista con el canal CNBC.
La bolsa de Comercio de Chicago (CME), donde se negocian los contratos a término de energía, así como los productos agrícolas o las divisas extranjeras, no quiso manifestarse sobre el tema.
(26/05/2021)






