Gobernantes y personalidades importantes del mundo, entre ellos los presidentes de Chile y Ecuador, aparecen señalados en los “Pandora Papers”, una investigación periodística internacional publicada ayer que revela activos ocultos en paraísos fiscales.
La investigación, que se basa en la filtración de unos 11,9 millones de documentos de 14 empresas de servicios financieros de todo el mundo, estuvo a cargo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y se realizó a lo largo de dos años. Involucró a unos 600 periodistas de decenas de medios, incluidos The Washington Post, The Guardian y El País.
El resultado es un retrato sin precedentes de la cara oculta de las finanzas internacionales que arroja luz sobre los secretos de paraísos fiscales —literalmente refugios fiscales, es decir sitios donde la creación de sociedades mercantiles es la principal industria— y los profesionales que actúan como puente para llegar a estas jurisdicciones.
Muchas personas recurren a estas jurisdicciones para administrar su patrimonio de forma discreta. Tanto así que se hace complicado seguir el rastro del dinero y puede convertirse en campo fértil para delitos como fraude, blanqueo de capitales y actos de corrupción.
Ahí empiezan los problemas. Cuando esas sociedades y sus ganancias están deliberadamente escondidas en jurisdicciones opacas, sin que se haya declarado su existencia a las autoridades donde el verdadero propietario tiene su residencia fiscal. Bajo esa capa de opacidad se ocultan flujos de dinero ilícitos que abren la puerta al cohecho, el lavado de dinero, la evasión fiscal o la financiación del terrorismo.
En el caso del mandatario chileno, Sebastián Piñera, los medios locales CIPER y LaBot revelan la compraventa en las Islas Vírgenes Británicas de Minera Dominga al empresario Carlos Alberto Délano, “uno de sus amigos de la infancia”.
Según publica El País, la familia del mandatario vendió la empresa a Délano con un acta firmada en Chile por $us 14 millones y otra en las Islas Vírgenes por $us 138 millones. La operación se remonta a diciembre de 2010, cuando Piñera llevaba nueve meses en el Palacio de La Moneda.
“El presidente nunca ha participado ni ha tenido información alguna respecto del proceso de venta de Minera Dominga”, señaló Presidencia de Chile en un comunicado.
Otro presidente que aparece en la investigación es el de Ecuador, Guillermo Lasso. Según el medio El País, el mandatario controló 14 sociedades offshore —entidad que se crea en un país distinto de aquel en que reside su beneficiario, lo cual no es ilegal— la mayoría con sede en Panamá, y las cerró después de que el correísmo aprobara una ley que prohibía a los candidatos presidenciales tener empresas en paraísos fiscales.
Lasso, un exbanquero, “alega que llevó dinero al extranjero porque la legislación nacional impide a los banqueros invertir en su país”, cita El País.
La investigación también incluye los nombres de 11 exmandatarios latinoamericanos: los panameños Juan Carlos Varela, Ricardo Martinelli y Ernesto Pérez Balladares; los colombianos César Gaviria y Andrés Pastrana; el peruano Pedro Pablo Kuczynski; el hondureño Porfirio Lobo y el paraguayo Horacio Cartes.
Paulo Guedes, ministro de Economía y hombre fuerte del gobierno del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, también aparece en los documentos filtrados.
Además de políticos, la investigación apunta a los artistas Shakira y Miguel Bosé, o al entrenador del Manchester City, Josep Guardiola.
Según estos documentos, el rey Abdulá II de Jordania creó al menos treinta sociedades offshore en países o territorios con facilidades fiscales, a través de las cuales compró 14 propiedades de lujo en Estados Unidos y Reino Unido, por más de $us 106 millones.
Los abogados del rey Abdulá II afirmaron a The Guardian que todas las propiedades fueron compradas con su fortuna personal. Los letrados argumentaron que entre las personalidades de alto perfil es común comprar propiedades a través de compañías offshore por razones de privacidad y seguridad.
El mismo Vladimir Putin figura con una casa de lujo, alegadamente comprada para su supuesta amante Svetlana Krivonogikh por $us 4 millones, además de una red de enriquecimientos de miles de millones a sus colaboradores más cercanos.
La lista completa de implicados ya tenía, 31 minutos después de la publicación de los papeles, su propia página de Wikipedia.
En total, el ICIJ estableció vínculos entre activos offshore y 336 altos ejecutivos y políticos del mundo, que crearon cerca de 1.000 empresas, más de dos tercios de las cuales se encuentran en las Islas Vírgenes Británicas.
Establecido en 1997 por el Centro estadounidense de Integridad Pública, el ICIJ se convirtió en una entidad independiente en 2017. Su red incluye a 280 periodistas de investigación en más de 100 países y territorios.






