India administró este jueves la dosis número 1.000 millones de la vacuna contra el COVID-19, informó el ministerio de Salud, medio año después de un devastador brote de contagios que dejó a su sistema sanitario al borde del colapso.
Según el gobierno, alrededor de tres cuartas partes de los adultos del país, de 1.300 millones de habitantes, recibieron una dosis y cerca del 30% tiene la vacunación completa.
Pero cientos de millones de indios menores de 18 años, alrededor de un 40% de los habitantes del segundo país más poblado del mundo, ni siquiera recibieron una inyección.
India sufrió un fuerte brote de contagios en abril y mayo pasados, con más de 400.000 infecciones y 4.000 muertes por día, con muchos hospitales saturados y los crematorios desbordados.
Desde entonces los casos declinaron, con menos de 20.000 contagios diarios y un regreso a la normalidad en la mayoría de las actividades.
Bombay, una de las muchas ciudades masificadas de India, recientemente registró su primer día sin muertes por COVID-19 desde que la pandemia llegó al país.
El gobierno, cuya imagen salió muy perjudicada con la mortífera ola del COVID-19, tenía previsto celebrar el hito.
El primer ministro Narendra Modi agradecerá el trabajo del personal sanitario, habrá anuncios especiales en estaciones de tren y aeropuertos y se iluminarán monumentos con los colores nacionales.
«¡Felicidades India! Esto es el resultado del liderazgo visionario del primer ministro Modi», se congratuló el ministro de Salud, Mansukh Mandaviya.
(21/10/2021)







