Cerca de 8.000 personas fueron detenidas tras una semana de disturbios severamente reprimidos en Kazajistán que causaron decenas de muertos, informó este lunes el gobierno. El presidente kazajo Kassym Jomart Tokayev afirmó que fue un intento de golpe.
«Al 10 de enero, 7.939 individuos fueron detenidos» por las fuerzas de seguridad en todo el país, indicó el ministerio del Interior en un comunicado publicado en el sitio internet del gobierno.
El Comité de Seguridad Nacional dijo en un comunicado que el país, incluyendo las instalaciones gubernamentales y militares, están plenamente bajo control de los servicios de seguridad.
«Las áreas donde los militantes y amotinados podrían estar ocultos están siendo despejados. Se está recolectando y grabando evidencia de actividad criminal», agregó el comunicado.
Kazajistán calificó la violencia como un ataque de «grupos terroristas» y ha criticado la cobertura de la prensa internacional de las protestas, que estallaron en el oeste del país por un aumento en los precios de los combustibles a inicios de enero.
Golpe
El presidente de Kazajistán afirmó el lunes que los disturbios en su país, que dejaron víctimas mortales, fueron un «intento de golpe» y prometió que las tropas rusas y aliadas que apoyan al gobierno se irán «pronto».
La vida volvía poco a poco a la normalidad en Almaty, la mayor ciudad y capital económica del país centroasiático, donde los disturbios fueron los más graves.
Las autoridades restablecieron parcialmente la conexión a Internet, pero las fachadas quemadas de los edificios públicos y los vehículos calcinados seguían dando testimonio de la violencia de los enfrentamientos.
En una videoconferencia, el presidente kazajo Kassym Jomart Tokayev hizo un balance de los acontecimientos frente a su homólogo ruso Vladimir Putin y sus demás aliados, que desplegaron 2.030 hombres en la antigua república soviética.
Tanto él como el líder del Kremlin prometieron la retirada de estas fuerzas una vez cumplida su misión.
(10/01/2022)






