Tropas rusas reivindicaron este miércoles la captura de la ciudad portuaria de Jérson en el sur de Ucrania y el asedio de varias otras localidades en el séptimo día de una invasión que, según el presidente ucraniano, busca «borrar» al país.
Además Rusia lanzó unidades de paracaidistas en Járkov -la segunda mayor ciudad del país- donde las fuerzas ucranianas reportaron combates callejeros.
Esta ciudad de 1,4 millones de habitantes y cercana a la frontera con Rusia, sufrió además un bombardeo que provocó al menos cuatro muertos y nueve heridos, según los servicios de socorro.
Un periodista de la AFP reportó daños provocados por bombardeos contra edificios de los servicios de seguridad y una universidad.
«Tienen la orden de borrar nuestra historia, de borrar a nuestro país, de borrarnos a todos», denunció en un video el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.
Después del ataque que provocó cinco muertos contra la torre de televisión de Kiev, cercana al sitio donde fueron masacradas 30.000 personas durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de ellos judíos, Zelenski lanzó un llamado a esa comunidad a «no permanecer en silencio».
«El nazismo nace del silencio. Entonces salgan a gritar sobre los asesinatos de civiles. Gritad sobre los asesinatos de ucranianos», afirmó el presidente, un excomediante de 44 años y judío.
‘Crímenes de guerra’
Ucrania contabilizó 350 civiles muertos -incluyendo 14 niños- desde el inicio del conflicto, que llevó a Kiev a pedir audiencia en la Corte Internacional de Justicia de La Haya para denunciar crímenes de guerra.
En la misma línea el primer ministro británico Boris Johnson, afirmó este miércoles que el presidente ruso, Vladimir Putin es culpable de «crímenes de guerra» y en la víspera, durante el discurso del Estado de la Unión, el presidente estadounidense Joe Biden lo tildó de «dictador».
Según la ONU, unos 874.000 refugiados huyeron de Ucrania desde el inicio de la invasión, un número que va en aumento de manera vertiginosa.
«Lo dejamos todo cuando ellos llegaron y arruinaron nuestras vidas», contó en Praga Svitlana Mostepanenko, quien pidió asilo en República Checa.
Los rusos incluso están bombardeando «casas donde hay niños, niños pequeños, hay niños muriendo ahora mismo», se lamentó.
Las imágenes satelitales muestras que las fuerzas rusas siguen concentrando artillería y blindados en dirección a Kiev, lo que hace temer un asalto a la capital.
«El enemigo está acercando sus fuerzas a la capital», dijo el alcalde, Vitali Klitschko. «Kiev resiste y va a resistir. Nosotros vamos a pelear», prometió el carismático exboxeador.
En medio de la guerra psicológica de ambas partes, el ejército ucraniano anunció que entregará los soldados rusos capturados en el frente a sus madres.
«A diferencia de los fascistas de Putin, nosotros los ucranianos no estamos haciendo la guerra contra las madres y sus hijos capturados», indicó el ministerio ucraniano de Defensa.
(02/03/2022)







