La ONU mostró su decepción y su «profunda frustración» tras el cierre de centros de secundaria para las estudiantes afganas, tan solo horas después de haberlos abierto.
«Comparto la profunda frustración y la decepción de las estudiantes afganas, que, tras seis meses de espera, no pudieron volver a la escuela hoy» (miércoles), dijo la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en un comunicado.
«La incapacidad de las autoridades de facto para cumplir su compromiso (…) pese a las promesas repetidas en favor de la educación de las chicas, sobre todo durante mi visita a Kabul hace dos semanas, es profundamente perjudicial para Afganistán», dijo.
A finales de agosto, la responsable de la ONU advirtió a los talibanes de que el trato que reservaran a las mujeres constituye «una línea roja».
El miércoles pidió de nuevo a las autoridades que «respeten el derecho a la educación de todas las niñas y abran las secuelas a todos los alumnos sin discriminación y sin más dilación».
«Negar el derecho a la educación viola los derechos fundamentales de las mujeres y las niñas» y las expone «más a la violencia, a la pobreza y a la explotación», agregó Bachelet.
(23/03/2022)







