El gobierno del presidente de Chile, Gabriel Boric, volvió a ordenar la militarización el lunes de la sureña región de La Araucanía ante el incremento de hechos de violencia en las reivindicaciones de tierras de indígenas mapuches.
«Hemos decidido hacer uso de todas las herramientas para brindar seguridad», señaló la ministra del Interior, Izkia Siches, tras anunciar que se volverán a desplegar militares en el sur del país, una medida que el izquierdista Boric se comprometió en campaña a retirar.
Las fuerzas militares habían sido desplazados en la región de La Araucanía y localidades de la vecina región del Biobío el 12 de octubre de 2021 por orden del gobierno del conservador Sebastián Piñera (2018-2022).
En la campaña electoral Boric se comprometió a retirar a los militares de la zona, una medida que concretó el pasado 27 de marzo, cuando transcurridos seis meses desde su llegada los uniformados dejaron las labores de resguardo en el sur de Chile.
Pero tras intentar sin éxito aprobar en el Congreso despliegue «intermedio» de militares, con una presencia acotada solo a algunos lugares, y frente a un notorio incremento de los ataques incendiarios, su gobierno debió echar pié atrás y volver a recurrir a esta medida de emergencia para el resguardo del lugar.
«Es evidente que en el último tiempo hemos tenido un aumento de los actos de violencia en las rutas, como «los cortes extendidos de carreteras que ponen en riesgo el libre tránsito y cortan las cadenas de suministro, aumentando el costo de la vida en las zonas más rezagadas de nuestro país», explicó la ministra Siches.







