Los países de la OPEP+ se preparan para adoptar una nueva estrategia tras la pandemia de COVID-19 en su reunión del miércoles, con todos los ojos puestos en cómo reaccionarán ante el aumento de los precios del crudo.
Los representantes de los 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), encabezados por Arabia Saudita, y sus 10 socios (OPEP+), liderados por Rusia, se encuentran en una encrucijada.
Tienen que decidir la continuación del acuerdo actual, bajo la dirección del kuwaití Haitham Al Ghais, que sucede al nigeriano Mohammed Barkindo, fallecido a principios de julio.
Descrito como un «tecnócrata petrolero respetado y una figura bien conocida de la OPEP», asumió sus funciones de secretario general este lunes, anunció la organización en un comunicado.
Después de los drásticos recortes en la producción de la primavera (boreal) de 2020, en respuesta al descenso de la demanda provocado por la pandemia de coronavirus, los países productores recuperaron la producción a niveles previos a la epidemia, al menos sobre el papel.
En tiempos normales, la producción se habría estabilizado en ese punto, pero el actual contexto de precios y la presión de Estados Unidos, dejan pensar que habrá cambios.







