La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aterrizó este martes en Taiwán, ignorando las amenazas chinas de represalias en caso de que la visita a la isla se llevase a cabo.
Las imágenes de la televisión mostraron a la legisladora, de 82 años, a su llegada al aeropuerto Songshan de Taipéi, donde fue recibida por el ministro taiwanés de Relaciones Exteriores, Joseph Wu.
Un comunicado del equipo de la dirigente Demócrata, del mismo partido que el presidente Joe Biden, y tercera figura en la jerarquía política de Estados Unidos, indicó que la visita muestra el «apoyo incondicional» de Estados Unidos a la isla y que esta «no contradice» la política de Washington hacia China.
Pekín, que considera a Taiwán como una provincia rebelde, fustigó por su lado las acciones «extremadamente peligrosas» de Estados Unidos.
«Pura provocación»
Una visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taiwán sería una «pura provocación», consideró este martes el Kremlin, al reiterar la «solidaridad absoluta» de Rusia con China.
«Todo lo que está relacionado con esta gira y una posible visita a Taiwán es una pura provocación. Esto agrava la situación en la región y aumenta las tensiones», dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. «Queremos subrayar una vez más que somos absolutamente solidarios con China», agregó.
(02/08/2022)







