La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas, focaliza las preocupaciones mundiales por los bombardeos contra sus instalaciones o en las inmediaciones que rusos y ucranianos se achacan mutuamente.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) realizó una inspección del lugar el jueves pasado y este martes consideró, al presentar sus conclusiones, que la situación en la mayor planta nuclear de Europa es «insostenible».







