El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, rindió homenaje este jueves a la difunta reina Isabel II, una «estadista de dignidad y constancia inigualables», y dijo que espera trabajar con su hijo, el rey Carlos III, con quien mantiene una «estrecha amistad».
«La reina Isabel II fue una estadista con una dignidad y constancia inigualables que profundizó la alianza fundamental entre el Reino Unido y Estados Unidos», afirmó Biden en un comunicado. «Ella ayudó a que nuestra relación fuera especial», añadió.
Contó que la conoció en 1982 cuando era senador de Estados Unidos y la vio por última vez en junio de 2021 durante su primer viaje al extranjero como presidente.
La reina recibió entonces a Biden, uno de los 14 presidentes estadounidenses que se sucedieron durante los 70 años de su reinado, y a su esposa Jill para tomar el té en el Castillo de Windsor.
«Ella fue la primera monarca británica con quien la gente de todo el mundo pudo sentir una conexión personal y cercana», afirman los Biden.
«Ella, a su vez, dedicó toda su vida a su servicio», añaden.
«En los próximos años, esperamos continuar una estrecha amistad con el rey y la reina consorte», afirmaron los Biden, refiriéndose a Carlos III y Camila.
«Hoy, los habitantes de Estados Unidos tienen presente en sus pensamientos y oraciones al pueblo del Reino Unido y de la Commonwealth» y lo acompañan «en su duelo», dijeron.
En señal «de respeto» Biden ordenó que las banderas de la Casa Blanca y de otros edificios federales ondeen a media asta. También lo harán en los buques de la marina de Estados Unidos, en los puestos militares y estaciones navales, así como en todas las embajadas estadounidenses.
Minutos después de que se anunciara el fallecimiento de la soberana a los 96 años la Casa Blanca dio el pésame por boca de la portavoz Karine Jean-Pierre.
Además la portavoz anunció la cancelación de un discurso que Biden iba a pronunciar este jueves sobre una campaña de vacunación contra el covid-19.







