Después de S&P y Fitch, la agencia de calificación financiera Moody’s bajó el viernes la perspectiva de la nota de la deuda del Reino Unido de «estable» a «negativa», en plena crisis política y financiera.
Tras la renuncia de la primera ministra Liz Truss el jueves, esta decisión es motivada principalmente por «la aumentada imprevisibilidad» de las decisiones de las autoridades, cuando la economía sufre y la inflación sube, explicó Moody’s en un comunicado.
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La presentación de un minipresupuesto controvertido el 23 de setiembre, y la posterior retirada de casi todas las medidas anunciadas, seguida de la renuncia de Truss luego de apenas seis semanas en el cargo, «ilustran la polarización y la imprevisibilidad creciente del ambiente político del Reino Unido», estimó Moody’s.
Eso podría «socavar los esfuerzos que apuntan a sanear el presupuesto en un momento en el que probablemente se pedirán medidas para aliviar el costo de vida».
La agencia estadounidense mantuvo su nota para la deuda soberana del Reino Unido en Aa3. Pero la nueva perspectiva señala el riesgo de una degradación de esta nota en los próximos 12 a 18 meses.







