Al menos 1.200 detenidos en desmantelamiento del campamento bolsonarista que pedía golpe del Ejército contra el gobierno de Lula y levantaron el último reducto que había.
Agentes de la Policía Militar de Brasilia y de la Fuerza Nacional de Seguridad han acudido a las 07.00 horas de este lunes para advertir a los últimos que persistían en permanecer.
En el campamento donde se gestó el asalto de las sedes de los tres poderes de que disponían de una hora para dejar el lugar.
La desocupación ha tenido lugar sin enfrentamientos, aunque se han registrado algunas detenciones.
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Al menos 1.200 detenidos
La mayoría de los acampantes optaron por salir antes del último aviso de las autoridades lideradas por los ministros de Defensa, José Múcio, y de la Casa Civil, Rui Costa.
El Gobierno de Brasilia ha fletado cerca de cuarenta autobuses para sacar a unos 1.200 rezagados que permanecían todavía en el campamento.
Serán trasladados a dependencias de la Policía Federal, donde serán interrogados.
A lo largo de la mañana de este lunes, los agentes iniciaron el desmantelamiento de un campamento.
Después de que en la noche del domingo el Ejército no permitiera la entrada de la Policía.
Datos
Según fuentes del Gobierno a las que tuvo acceso el diario ‘O Globo’ la negativa podría estar motivada porque muchos de los acampados eran familiares y conocidos de los militares.
En respuesta, el juez del Supremo Alexandre de Moraes, uno de los objetivos de los radicales, ordenó el desmantelamiento del campamento y el cese temporal del gobernador de Brasilia.
Después de los actos antidemocráticos que se produjeron el domingo, con el asalto de las sedes de los tres poderes.
En sustitución de Ibaneis Rocha, será la vicegobernadora Celina Leão quien asumirá el liderazgo de la capital.
Sobre la que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva decretó la intervención federal para asumir la competencias de seguridad.
(09/01/2023)







