El presidente ruso, Vladimir Putin, denuncia que «terroristas» y «neonazis» dispararon contra civiles en una ciudad situada al sur de su país.
La afirmación del presidente ruso llega poco después que Moscú informara sobre un grupo de «saboteadores» ucranianos infiltrados en una región del sur de Rusia fronteriza con Ucrania.
El ejército ruso «protege a Rusia y a nuestro pueblo contra los neonazis y los terroristas (…)”.
“Los que cometieron hoy un nuevo ataque terrorista se infiltraron en nuestro territorio fronterizo”.
“Abrieron fuego contra civiles», declaró Putin en un discurso transmitido por televisión.
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Terroristas
Los servicios de seguridad rusos (FSB) y las autoridades locales de Briansk informaron que se estaban llevando a cabo operaciones para «eliminar» a un grupo de «saboteadores» ucranianos.
El gobernador regional, Alexander Bogomaz, dijo que «un grupo de reconocimiento y de sabotaje se infiltró en la localidad de Lyubechane desde Ucrania».
«Las fuerzas armadas de la Federación Rusa están tomando todas las medidas necesarias para eliminar a este grupo», agregó.
Según él, «los saboteadores abrieron fuego contra un vehículo en movimiento».
El grupo ucraniano habría tomado rehenes, según las agencias de prensa rusas Ria Novosti, TASS e Interfax.
La AFP no pudo verificar estas informaciones de forma independiente.
Por su parte, la presidencia ucraniana denunció estas informaciones como una «provocación deliberada» de Rusia que busca «asustar a su población para justificar» su ofensiva contra Ucrania, en palabras de Mijailo Podoliak, consejero de la presidencia.
Según el responsable, el incidente podría estar relacionado con una acción de «milicianos» rusos, que operan con métodos de guerrilla.
Las regiones rusas fronterizas con Ucrania han sufrido varios bombardeos desde el inicio del conflicto, pero es poco común que las autoridades informen de un grupo de sabotaje.
(02/03/2023)







