El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, acusado de corrupción por el Congreso y amenazado de destitución, disolvió este miércoles el Congreso legislativo, lo cual implica la celebración de elecciones generales anticipadas.
El impopular mandatario de derecha ordenó «disolver la Asamblea Nacional por grave crisis política y conmoción interna», según el documento difundido por la presidencia.
En medio del alza de la violencia ligada al narcotráfico y del descontento por el costo de la vida. La decisión puede implicar el fin del gobierno de derecha.
Dar una oportunidad a la izquierda que domina el Congreso para recuperar fuerzas.
El líder de la oposición es el exmandatario Rafael Correa, prófugo en Europa y condenado a ocho años de cárcel por corrupción.
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Congreso
La Constitución establece que en un plazo máximo de siete días tras la publicación del decreto de disolución, se convocará a elecciones legislativas y presidenciales. Para completar el actual mandato de cuatro años que comenzó en mayo de 2021 y termina en 2025.
«Es una decisión democrática no solo porque es constitucional, sino porque le devuelve al pueblo ecuatoriano la posibilidad de decidir», expresó Lasso en cadena nacional.
El gobernante se presentó el martes ante el unicameral Congreso para defenderse de las acusaciones por supuesto peculado.
Según las denuncias, Lasso decidió continuar con un contrato que fue firmado antes de que llegara a la presidencia, pese a que había informes de que era lesivo para el Estado.
El contrato para el transporte de crudo con el grupo internacional Amazonas Tanker dejó pérdidas por más de 6 millones de dólares.
El mandatario no ha sido procesado por delito alguno en la justicia ordinaria y aseguró que presentó en 2022 una denuncia ante la Fiscalía para que investigue el caso.
(17/05/2023)







