El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil retomó este miércoles un juicio crucial para los pueblos indígenas y la demarcación de sus territorios ancestrales, pero volvió a aplazarlo poco después, en medio de manifestaciones en Brasilia.
Uno de los jueces del STF pidió más tiempo para analizar el que ha sido llamado «juicio del siglo» para los pueblos originarios, iniciado en 2021. La votación decidirá si es válida o no la tesis del «marco temporal». Que solo reconoce como territorios indígenas aquellos ocupados por ellos cuando se promulgó la Constitución, en 1988.
Hasta ahora sólo votaron tres de los diez jueces del tribunal: uno a favor y dos en contra de ese límite temporal.
Centenares de indígenas de todo Brasil decidieron acampar en la capital desde principios de esta semana para acompañar el juicio.
La suspensión entristeció a Daniel Pataxó, un líder de 38 años del pueblo Pataxó del estado de Bahia (noreste) que viajó a la capital para seguir de cerca las discusiones.
«Acaba siendo una falta de respeto con nosotros como seres humanos (…) es un desgaste emocional», dijo a la AFP afuera de la corte, donde algunas decenas de indígenas acompañaban los debates.
También hubo durante la jornada bloqueos de carreteras por parte de indígenas en al menos tres estados, según las autoridades.
Alegando la necesidad de «una mayor reflexión» sobre el tema tras el voto de uno de sus colegas; el juez André Mendonça pidió suspender la votación, y tiene hasta un máximo 90 días para devolver el caso al plenario.
Sólo entonces podrá ser fijada una nueva fecha para que la votación prosiga.
Tierras indígenas en Brasil esperan decisión
Espero que «ocurra en la mayor brevedad posible, porque hay pueblos aguardando una deliberación como esta hace muchos más años de los que tiene nuestra Constitución», afirmó el juez Edson Fachin, relator del caso, que se opone a la tesis del «marco temporal».
La ministra de Pueblos Indígenas, Sonia Guajajara, acompañó presencialmente la sesión en el STF, junto a otros indígenas de una veintena de etnias diferentes.
Especialistas sostienen que las reservas indígenas juegan un papel fundamental en el combate contra el calentamiento global; como baluarte contra la deforestación, disparada durante la administración del expresidente de ultraderecha Jair Bolsonaro (2019-2022).
La semana pasada, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que valida ese límite temporal; asestando un revés al mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, quien se comprometió a proteger a los pueblos originarios.
El texto aún debe someterse a votación en el Senado.
En Brasil hay 764 territorios de pueblos originarios, pero alrededor de un tercio de ellos aún no han sido demarcados; según cifras de la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (FUNAI).







