El papa Francisco denunció este domingo el «ataque brutal» de un grupo rebelde de filiación yihadista contra una escuela de educación secundaria en Uganda, que dejó al menos 41 muertos, en su gran mayoría estudiantes.
«Rezo por los jóvenes estudiantes víctimas del ataque brutal cometido contra una escuela en el oeste de Uganda», país de mayoría cristiana, declaró el sumo pontífice argentino ante los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro del Vaticano, tras el rezo del Angelus.
«Esta lucha, esta guerra en todas partes. Recemos por la paz», añadió el pontífice.
Ataque brutal
La masacre se produjo la noche del viernes en la escuela secundaria Lhubiriha en la localidad de Mpondwe. Muy cerca de la frontera con la República Democrática del Congo (RDC).
El ejército y la policía acusaron a las Fuerzas Aliadas Democráticas (ADF), un grupo rebelde vinculado al grupo yihadista Estado Islámico.
Lea también: Familiares buscan noticias de sus seres queridos tras masacre en una escuela de Uganda
Un acto ‘espantoso’
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, denunció un acto «espantoso», y tanto Estados Unidos como la Unión Africana también condenaron la masacre y enviaron sus condolencias.
Al mismo tiempo han surgido preguntas sobre cómo los milicianos evitaron ser detectados, en una zona fronteriza sujeta a una fuerte presencia militar.
El general Dick Olum dijo a AFP que los elementos de inteligencia recabados apuntan a la presencia de los milicianos de las ADF en la zona al menos dos días antes del ataque. Precisó que se necesitará una investigación para esclarecer los errores.
La milicia ADF comenzó como un grupo insurgente en Uganda, mayoritariamente musulmán. Se instaló en el este de la RDC a mediados de los años 1990. Desde entonces ha sido acusada de matar a miles de civiles.







