La oposición mexicana inició este martes el proceso para elegir a su candidato a las elecciones presidenciales de 2024, con la senadora de origen indígena Xóchitl Gálvez perfilándose como favorita.
Gálvez, ingeniera y empresaria de 60 años, acapara cada vez más la atención mediática en un contexto favorable a la llegada de una mujer por primera vez a la presidencia de México, en reemplazo del izquierdista Andrés Manuel López Obrador.
De ganar la nominación de oposición mexicana, la locuaz senadora del partido Acción Nacional (PAN, conservador) podría disputar el poder con la exalcaldesa de Ciudad de México Claudia Sheinbaum, quien a su vez lidera las preferencias para quedarse con la candidatura oficialista, por lo que analistas no descartan una inédita batalla entre mujeres por la presidencia de México.
«íClaro que vamos a poder! íAunque el jefe de campaña sea el mismísimo presidente!», lanzó Gálvez tras inscribir su postulación, aludiendo a los duros ataques verbales que viene recibiendo de López Obrador.
«México merece más», añadió, al tiempo que hizo un llamado a «parar el odio (…), la confrontación y resolver los grandes problemas» de México, la segunda economía latinoamericana después de la brasileña.
Junto con Gálvez se inscribieron este martes los diputados opositores Santiago Creel y Gabriel Quadri, dos semanas después de que la izquierda emprendiera una campaña para seleccionar al aspirante de la llamada Cuarta Transformación, el proyecto de López Obrador.
El registro de los postulantes de la oposición mexicana finalizará el próximo domingo y el ganador será el abanderado del Frente Amplio por México, una recién nacida alianza entre los tradicionales PAN y Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro), que gobernó el país entre 1929 y 2000 y que sufre una desbandada de su dirigencia.
La coalición opositora incluye además al partido minoritario de izquierda PRD.







