El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegó este lunes a Vilna, capital de Lituania, para participar martes y miércoles de una cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con agenda centrada en Ucrania.
El avión presidencial Air Force One tocó tierra proveniente de Londres, en Reino Unido, donde mantuvo reuniones con el primer ministro, Rishi Sunak, y el rey Carlos III.
El mandatario estadounidense desembarca en Vilna luego de la agria controversia por el anuncio formulado el viernes sobre su decisión de proporcionar a Ucrania bombas de racimo, prohibidas en un centenar de países.
Incluso el propio Sunak recordó el sábado, dos días antes de la llegada de Biden a Londres, que el Reino Unido era uno de los países signatarios de la convención que prohíbe las bombas de racimo, también conocidas como bombas de fragmentación.
Estas controvertidas bombas matan indiscriminadamente ya que estallan en el aires y dispersan una lluvia de pequeñas cargas explosivas, y son responsabilizadas por causar numerosas víctimas civiles colaterales.
China advirtió de los «problemas humanitarios» que pueden causar estas municiones y Rusia denunció el envío, tachándolo de «muestra de debilidad».
Lea también: Principales líderes de la OTAN se reúnen en Lituania antes de cumbre decisiva
Cumbre de la OTAN
La cumbre de días en la capital lituana deberá concentrarse en la relación de la OTAN con Ucrania. Un país que demanda un proceso acelerado de adhesión o garantías de seguridad hasta que ello se torne realidad.
En declaraciones a la prensa, Biden dijo el viernes que la adhesión de Ucrania a la OTAN podría aún demorar. Ya que no hay unanimidad en el interior de la alianza para sumar a un país en plena guerra.
«No creo que esté lista para formar parte de la OTAN», afirmó el presidente estadounidense, Joe Biden, a la red CNN. Y señaló la falta de acuerdo entre los aliados sobre la integración de Ucrania «en medio de una guerra».
«Estaríamos en guerra con Rusia si ese fuera el caso», advirtió.
(10/07/2023)







