La actividad económica en Perú registró en mayo pasado la mayor caída en lo que va del año al contraerse 1,43% respecto a igual mes de 2022, impactada por el fenómeno climático El Niño, informó este sábado el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
«En mayo de 2023, la producción nacional disminuyó en 1,43% por el desempeño contractivo de los sectores Manufactura; Construcción, Financiero y Seguros, Pesca, Agropecuario y Telecomunicaciones», precisó el INEI de Perú en su reporte técnico mensual sobre El Niño.
La contracción del mes fue atenuada por el desempeño positivo de rubros como minería y comercio, entre otros.
Esa cifra de mayo derivó en una reducción de 0,49% del Producto Interno Bruto (PIB) en los primeros cinco meses del año comparado con igual periodo de 2022.
Durante los últimos 12 meses, sin embargo, la producción industrial de Perú acumula un crecimiento de 1,04%.
El INEI de Perú destacó que en mayo «la actividad productiva se desenvolvió en el contexto del Fenómeno El Niño Costero; que afectó a los rubros agropecuario y pesca, manufactura y construcción».
El Niño en Perú un golpe directo a la economía
El Niño se caracteriza por un incremento de la temperatura marítima, que fluctúa entre +1,5 y 6 grados centígrados por encima de lo normal; lo que provoca precipitaciones, inundaciones, aludes, además de olas de alto calor entre otros efectos.
En mayo, el sector agropecuario cayó 6,18% por la menor producción maíz, cacao, papa y café, mientras la pesca disminuyó 70,60%.
La industria manufacturera se redujo 15,59% y la construcción 11,04%.
Entre los positivos, la minería aumentó 16,74%, el comercio subió 3,15% y el sector hotelería y restaurantes aumentó 3,94%.
La actividad económica de Perú se había recuperado con alzas en abril (0,31%) y marzo (0,22%) tras dos meses corridos de retrocesos.
Perú creció 2,68% en 2022, por debajo de las expectativas de alza del PIB de más del 3%.
En 2021 el país sudamericano tuvo la mayor tasa de crecimiento en lo que va del siglo con un 13,31%, un rebote tras la crisis generada por la pandemia de covid-19. Ocurrió lo opuesto en 2020, cuando una cuarentena estricta de 107 días derivó en una histórica contracción de 11,12%.






