Al menos 18 reclusos murieron en un nuevo estallido de violencia carcelaria que se inició el sábado en Ecuador y se extendió hasta este martes cuando militares y policías ingresaron a la penitenciaría de Guayaquil (suroeste) para retomar el control, informó la Fiscalía.
«Hasta el momento se confirma el fallecimiento de 18 privados de libertad, tras los enfrentamientos registrados desde el sábado en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil. Además 11 personas (incluido un policía) resultaron heridas», señaló la Fiscalía en su cuenta de Twitter.
Desde febrero de 2021, al menos una decena de masacres dejan más de 430 reclusos muertos y una estela de terror con cuerpos decapitados e incinerados.
«La misión es poder restablecer el orden en este centro de privación a fin de precautelar la vida, la salud, la seguridad de las personas privadas de la libertad». Eso declaró a las afueras de la cárcel el general Nelson Proaño, comandante general de las FFAA.
Agregó que las explosiones escuchadas en la zona fueron producto de «detonaciones realizadas por los grupos élites de Fuerzas Armadas. Precisamente para poder tomar el control de los ingresos».
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Violencia carcelaria
Las bandas criminales han convertido a las cárceles en sus centros de operaciones. Allí se disputa el control del territorio para el narcotráfico, un mal creciente en el otrora pacífico Ecuador.
Ubicado entre Colombia y Perú, los principales productores mundiales de cocaína, Ecuador lleva decomisadas 455 toneladas de drogas. Todo desde que Lasso asumió, en mayo de 2021. Ese año se registró el récord anual de incautaciones de estupefacientes, unas 210 toneladas.
(25/07/2023)






