La agencia de calificación financiera Fitch elevó la nota de la deuda soberana de Brasil de BB- a BB, casi siete meses después del regreso al poder del presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva y cuando el país se encamina a una reforma tributaria.
La nota de Brasil rebajó a BB- en 2018, cuando el gobierno de centro derecha de Michel Temer abandonó un proyecto de reforma al sistema de jubilaciones, que fue finalmente adoptado el año siguiente por su sucesor de extrema derecha Jair Bolsonaro.
A inicios de julio, el gobierno de Lula obtuvo la aprobación en la Cámara Baja de otra reforma importante, la del complicado sistema tributario brasileño. El proyecto aún debe ser votado en el Senado.
«El aumento de la nota de Brasil refleja desempeños macroeconómicos y fiscales mejores a los esperados, en medio de las conmociones sucesivas de los últimos años», explicó Fitch en un comunicado.
Esos desempeños responden especialmente a «políticas proactivas y reformas», añadió la agencia calificadora. Subrayando que espera que «el nuevo gobierno continuará sus esfuerzos hacia nuevas mejoras».
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Deuda de Brasil
La nueva nota, con una perspectiva «estable», fue saludada por el ministro de Hacienda de Lula, Fernando Haddad.
«Estoy muy feliz por haber podido, en seis meses de trabajo, mostrar al mundo que Brasil es un país de oportunidades». Eso dijo en rueda de prensa. El ministro atribuyó los buenos resultados «a la armonía entre los poderes» públicos, estimando que la crisis económica «es el producto de una crisis política».
Brasil ha sido sacudido por fuertes crisis políticas en los últimos años.
La presidenta izquierdista Dilma Rousseff fue destituida en 2016. La llegada al poder de Bolsonaro en 2019 inauguró una relación tormentosa entre el Poder Rjecutivo y el Judicial -especialmente la corte suprema-, y una porción de los congresistas.
(26/07/2023)






