El millonario empresario Daniel Noboa se posesionó este jueves ante el Congreso de Ecuador como el presidente más joven de la historia ecuatoriana tras el retorno a la democracia en 1979. En un país sacudido por la violencia del narcotráfico y la inestabilidad política. Asume como el mandatario número 64 del país sudamericano.
Autoproclamado de centroizquierda y apoyado por fuerzas de derecha, el hijo del magnate bananero Álvaro Noboa llegó al poder a sus 35 años para gobernar por un corto e inusual periodo de 18 meses.
El nuevo mandatario tomó el cargo en la sede del Legislativo en Quito, en un acto al que solo asistió un gobernante, Gustavo Petro, de Colombia.
«Queda usted posesionado como presidente», dijo el titular del Legislativo, Henry Kronfle, al tomar juramento al millonario empresario de 35 años,
Presidente más joven
Noboa fue elegido para terminar el mandato inconcluso del saliente derechista Guillermo Lasso, quien disolvió en mayo el Congreso y dio paso a elecciones anticipadas para eludir un juicio político por corrupción, impulsado por diputados de oposición que formaban mayoría.
A la crisis institucional se sumó la violencia de bandas narco con poder internacional que dejan unos 3.600 asesinatos en lo que va del año, según el Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado.
Con poca experiencia política y escaso apoyo en el Parlamento, el de Noboa será «estructuralmente un gobierno débil» como el de sus antecesores, incluido el de Lenín Moreno (2017-2021), dijo a la AFP el politólogo Santiago Cahuasquí, de la Universidad Internacional SEK.
Noboa anticipó que una vez que asuma el despacho presidencial decretará el estado de excepción, medida que le permite utilizar fondos destinados a otros fines, suspender algunos derechos ciudadanos como la libertad de tránsito y movilizar a militares a las calles.
(23/11/2023)






