La economía mundial crecerá en 2023 un 2,9%, estimó este miércoles la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que rebajó una décima su anterior previsión y mantiene en un 2,7% la de 2024.
Previsión de la OCDE
«El endurecimiento de las condiciones financieras, la debilidad de los intercambios [comerciales] y el debilitamiento de la confianza pesan sobre la actividad», apunta Clare Lombardelli, economista jefe de la organización.
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Impacto de la guerra
La economía mundial corre riesgos «importantes» si el actual conflicto entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás se extiende. Eso alertó este miércoles la OCDE en sus nuevas previsiones. Que rebajan ligeramente el crecimiento global a 2,9% en 2023.
«Si el conflicto se intensificara y se extendiera a toda la región [de Oriente Medio], los riesgos de desaceleración de la economía y de aumento de la inflación serían mucho más importantes», advierte la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Una de las principales consecuencias podría ser un aumento de los precios del petróleo y del gas. Se trata de un alza de 10 dólares del precio del barril. Algo que podría implicar un alza de 0,2 puntos de la inflación mundial el primer año. Y una caída de 0,1 puntos del crecimiento, explica.
Por el momento, los efectos de esta guerra son «relativamente limitados», precisa la organización. La misma rebaja 0,1 puntos porcentuales, a 2,9% del PIB, su anterior previsión de crecimiento mundial, y mantiene en 2,7% la de 2024.







