De pocas palabras y mirada recia, el presidente Daniel Noboa llegó al poder de Ecuador en noviembre como uno de los mandatarios más jóvenes del mundo, con el compromiso de redoblar sus apuestas para enfrentar a un narco envalentonado.
«Este gobierno está tomando las acciones necesarias que en los últimos años nadie quiso tomar. Y para eso se requieren huevos grandes de avestruz, no huevos de cartón», dijo este miércoles el gobernante de 36 años en entrevista con radio Canela.
Desde el domingo Noboa encara su primera crisis, luego de que bandas criminales y narcos respondieran con fuego a sus advertencias de doblegarlos.
Motines carcelarios, retención de más de cien miembros de la fuerza pública a manos de presos, fuga de cárceles de dos capos. También ataques a periodistas, explosiones y una estela de sangre que deja al menos 10 muertos.
Hijo de un magnate bananero, nacido en Estados Unidos y graduado en prestigiosas universidades extranjeras, el nuevo mandatario se define de centroizquierda aunque lo apoyan fuerzas de derecha.
Muy activo en la red Instagram, Noboa es sommelier, sabe de música, intentó ser vegetariano, colecciona ajíes y le apasionan los autos y los caballos, de acuerdo con su equipo de prensa.
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Noboa, joven y millonario
De figura atlética y juvenil, Noboa evita el espectáculo en tarima, las conferencias de prensa y las entrevistas, pero reparte abrazos y selfies a su paso.
En campaña amasó apoyos vestido con chaleco antibalas. Y un discurso de mano dura contra el narco, luego del asesinato a disparos del presidenciable Fernando Villavicencio. Días después denunció amenazas.
«Capaz me matan a mí también», dijo entonces en entrevista con la AFP.
Hijo de Álvaro Noboa, uno de los hombres más ricos de Ecuador, el presidente es heredero de su fortuna y capital político.
El gobernante quebró la mala racha de su padre que aspiró en cinco ocasiones a la presidencia y quiso vencer al exmandatario socialista Rafael Correa (2007-2017) sin éxito.
El triunfo de Noboa fue un golpe para el condenado y exiliado expresidente Correa, padrino político de Luisa González, su rival en el balotaje.
El nuevo presidente se comprometió a frenar el desangre del país, que en 2023 vivió su año más violento con unos 7.800 homicidios. Y una tasa de más de 40 asesinatos por cada 100.000 habitantes.
«Esta ola de violencia no es un accidente, nosotros estábamos empezando a aplicar nuestro plan de seguridad, el cual consistía en seguridad de puertos. También fronteras, segmentación de cárceles, sacar a los líderes de las cárceles y ponerlos en zonas aisladas de máxima seguridad, retomar el control. Así como tener monitoreo con radares, con drones para combatir el narcotráfico y el terrorismo», aseguró.
(10/01/2024)






