El ministro de Justicia de Argentina, Mariano Cúneo Libarona, recién llegado al cargo tras el ascenso del presidente Javier Milei, considera que también en las protestas sociales debe haber «límites». Lo que pasa entre otras cosas por no cortar calles. «Quieres protestar, anda a protestar en un parque, a la vereda. Pero no perjudiques a tu semejante, que tiene que cumplir su rol social y trabajar».
El actual Gobierno argentino se ha topado ya con varias movilizaciones laborales y sociales. Pero el titular de Justicia cree que es necesario «protestar sin dañar al prójimo».
Afirma, en una entrevista a Europa Press con motivo de su visita a Madrid, que él mismo ha sido «víctima» de quienes buscan «entorpecer el trabajo. Así como la circulación» durante su etapa como abogado.
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Cortar calles
«Quieres protestar, tienes derecho, pero protesta dentro del marco de la ley», dice, apuntando que cortar la circulación «no es protesta social» sino «delito», en términos similares a los que ha venido utilizando en estos últimos meses Milei, que incluso ha abogado por imputar a manifestantes los gastos del despliegue de seguridad.
El mandatario ha sacado también a colación estos últimos días la cuestión del aborto, describiéndolo como un asesinato agravado por razones de vínculo. Cúneo Libarona señala que es «un tema muy discutido» sobre el que es necesario «un gran debate» y admite, «en lo personal», que «se inclina por la postura de Milei».
RELACIONES CON ESPAÑA
El ministro, el primero del actual gabinete en visitar España, ha dedicado gran parte de su agenda a reuniones con representantes del ámbito judicial, entre ellos el presidente interino del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ), Vicente Guilarte, o empresarios. «Lo mío es el poder judicial», esgrime, bajo la premisa de que su área es «distinta a la política».
Reconoce no obstante que inicialmente iba a reunirse con su homólogo español, Félix Bolaños, pero está «con temas difíciles», «sobrecargado». «Quiso cambiar la reunión y yo me tengo que volver a trabajar todos los líos administrativos y judiciales que tengo ya en mi país», explica para justificar esta anulación.






