Israel ha acusado a Sudáfrica de actuar como «brazo legal» del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) después de que este jueves se haya celebrado una vista ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tras pedir Pretoria nuevas medidas cautelares por la situación en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.
«Sudáfrica sigue actuando como brazo legal de la organización terrorista Hamás en un intento de socavar el derecho y el deber moral de Israel de proteger a sus ciudadanos de sus actuales ataques y liberar a los 132 rehenes que aún mantiene en la Franja de Gaza, incluida Rafah», ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Oren Marmorstein, en un comunicado en la red social X.
Asimismo, ha señalado a Pretoria por «distorsionar la realidad» y presentar afirmaciones «sesgadas y falsas». Estarían basadas «de forma ciega en fuentes poco fiables» procedentes de la milicia palestina; por lo que esto «constituye un abuso de la Convención sobre el Genocidio» y un abuso del propio tribunal.
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Israel acusa a Sudáfrica
«Israel actúa de acuerdo con el Derecho Internacional y sus obligaciones humanitaria y las operaciones de las Fuerzas Armadas de Israel contra Hamás en la zona de Rafah, y en general, se llevan a cabo implementando medidas para minimizar el daño a civiles e instalaciones civiles, junto con la transferencia continua de ayuda humanitaria a Gaza», ha zanjado.
El abogado Vaughan Lowe, que representa a Sudáfrica en el caso abierto contra Israel ante la CIJ por riesgo de genocidio en Gaza, ha afirmado este jueves que la ofensiva del Ejército israelí sobre la ciudad de Rafah es la «fase final» que llevará a cabo Israel para borrar del mapa a la población palestina.
En enero, la corte ordenó a Israel «tomar todas las medidas posibles» para prevenir un genocidio en Gaza; además, de garantizar de manera «urgente» que la población palestina recibiera la ayuda necesaria. Dos meses después, dictó nuevas medidas provisionales por la situación de crisis humanitaria provocada por la ofensiva en Rafah.
Sudáfrica sostiene que las medidas provisionales anteriores «no pueden abordar plenamente el cambio de circunstancias y los nuevos hechos». Entre estas, se instaba a Israel a hacer todo lo posible para evitar que se produjera un genocidio en Gaza y acelerar la entrega de ayuda humanitaria







