El peso y la bolsa de valores registran este lunes fuertes caídas tras la apabullante victoria en la elección presidencial mexicana de la oficialista Claudia Sheinbaum y del dominio en el Congreso que perfila su coalición para reformar la Constitución.
El peso mexicano se depreció más de 4% en operaciones intradía para alcanzar 17,7 unidades por dólar. Al cierre del viernes pasado, el Banco de México (central, Banxico) reportó un tipo de cambio de 16,96 pesos por dólar.
Además, a una hora del cierre, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registraba una fuerte caída, superior a 6%.
Por meses, el dólar había cotizado por debajo de los 17 pesos, impulsado por las altas tasas de interés que ofrece el país, el impacto de las remesas y la Inversión Extranjera Directa (IED).
«La depreciación del peso en operaciones intradía (…) resalta las preocupaciones sobre una supermayoría en ambas cámaras del Congreso que le permita al gobierno llevar a cabo reformas constitucionales», dijo la firma Oxford Economics en una nota a sus clientes.
Gabriela Siller, analista de la firma Banco Base, dijo a la prensa que Sheinbaum debería dar un mensaje de tranquilidad a los mercados.
«Lo mejor sería salir a decir que no se cambiará la autonomía del Banco de México. No se cambiará su mandato, se tendrá disciplina fiscal y no se tocará la división de poderes ni los órganos autónomos», señaló.
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Victoria oficialista
Con el recuento de casi 90% de los votos según la plataforma del Instituto Nacional Electoral (INE), Sheinbaum, de 61 años, tenía 59% de los sufragios. Se posicionó así, treinta puntos por encima de su más cercana seguidora, la centroderechista Xóchitl Gálvez.
La coalición de izquierda, conformada por el oficialista Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, tiene dos tercios de la Cámara de Diputados y probablemente también los alcance en el Senado.
Esto le permitiría al oficialismo aprobar profundas modificaciones constitucionales que no ha conseguido sacar adelante el gobierno del presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador.
Entre estos cambios está el llamado «Plan C». Este implica una profunda reforma al Poder Judicial para que jueces y magistrados sean electos por voto popular.







