El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Charles Brown, advirtió este domingo de que una ofensiva militar israelí en territorio libanés podría provocar una respuesta de Irán y una guerra a mayor escala.
Irán «sería más propensa a apoyar a Hezbolá», según Brown, que cree que Teherán apoya al grupo palestino Hamás, pero respaldaría más al grupo libanés «en particular si consideran que Hezbolá está siendo amenazada significativamente», recoge la prensa estadounidense que acompaña a Brown a un viaje a Botswana para reunirse con ministros de Defensa africanos.
Israel anunció hace apenas unos días que había «aprobado y validado» los planes para una ofensiva militar en Líbano pese a las advertencias de Washington, principal aliado israelí. El propio Brown indicó que Estados Unidos sigue trabajando con los dirigentes israelíes para evitar que se propague el conflicto.
Así, uno de los mensajes clave es «pensar en los efectos secundarios de cualquier tipo de operación en Líbano y en cómo resultaría y cómo afectaría no solo a la región, sino también a nuestras fuerzas desplegadas en la región también».
Lea también: Jefe del Hezbolá libanés advierte que ningún lugar de Israel estará a salvo en caso de guerra
‘CICLO DE SUFRIMIENTO’
El máximo responsable diplomático de la Unión Europea, Josep Borrell, denunció por su parte un «ciclo de sufrimiento» en la Franja de Gaza en repulsa a uno de los días más sangrientos desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás.
Un ataque israelí ocurrido el sábado el campo de refugiados de Al Shati se saldó con al menos 40 fallecidos, después de que horas antes otras 22 personas murieran en otro bombardeo próximo a las oficinas del Comité Internacional de la Cruz Roja. Israel ha defendido respectivamente que el ataque contra Al Shati y alrededores iba destinado contra dos posiciones de Hamás y que no tiene constancia de que haya atacado directamente la sede humanitaria.
Sea como fuere, Borrell enumeró la absoluta falta de progresos a la hora de resolver un conflicto que se expande y se agrava a cada día que pasa.
Los rehenes en manos de las milicias palestinas «siguen bajo cautiverio», mientras que el riesgo de «un conflicto abierto entre Israel y Hezbolá es cada día más «real». Además, en Cisjordania «ya se avecina el colapso económico mientras aumenta la violencia» del Ejército israelí y los colonos contra la población palestina.
‘CONSTERNADO’
«La falta de respeto a las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia y el Consejo de Seguridad de la ONU», que instan a la actuación de ambas partes con respeto al Derecho Internacional, «es flagrante y todavía continúa, y sigue sin existir una mejoría en el acceso y la entrega de ayuda humanitaria».
Borrell, en particular, se declara «consternado» por declaraciones como las efectuadas por la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Cindy McCain, o por la Organización Munidial de la Salud sobre la situación crítica que atraviesa el enclave gazatí en este aspecto, mientras la oficina para los Derechos Humanos de Naciones Unidas continúa documentando «ataques tan desproporcionados como indiscriminados».
«Instamos una vez más a todas las partes a poner fin a este ciclo de sufrimiento y destrucción», remachó Borrell en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X.







