La relación entre el gobierno de Colombia, bajo el mando de Gustavo Petro, con los Estados Unidos han logrado un balance positivo, según José Cuesta Novoa, concejal de la ciudad de Bogotá.
“Ya muestra un hecho muy positivo en las relaciones y en la agenda de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos; ya el tema se desnarcotizó”, explicó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
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De acuerdo con Cuesta, desde 1970, las relaciones entre ambos países eran complicadas, debido a que Estados Unidos optó siempre por la militarización alrededor de Colombia.
‘Fenómeno narcotizante’
“El presidente Petro llegó con una propuesta muy concreta y era la necesidad de hacer una modificación de ese fenómeno de narcotizante de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia que lo único que había generado era un daño enorme”, afirmó el concejal.
En su criterio, la guerra contra las drogas que inició Estados Unidos, en las últimas décadas del pasado siglo, afectó únicamente a los países de América Latina; entre ellos, la propia Bolivia.
Para Cuesta, tanto Bolivia como Colombia sufrieron la militarización de sus territorios, con el control exterior, en lo califica una ‘guerra completamente estúpida’.
Explicó que la posición de Colombia ahora, e históricamente, es antiprohibición; no consideran que las prohibiciones de ciertos narcóticos puedan lograr la erradicación de las drogas o del narcotráfico.
Flexibilización
“En ese sentido creemos que hay que empezar a construir una agenda internacional entre países pueblos y estados que permitan dialogar con Estados Unidos sobre la posibilidad de iniciar procesos de flexibilización en función de la legalización de las drogas”, afirmó.
Justificó esta postura citando algunos ejemplos. En primer lugar, el tema de la inteligencia para identificar y erradicar el narcotráfico. En segundo lugar, denuncia que muchas estructuras ecológicas de Colombia han sido contaminadas en el intento de eliminar la plantación de marihuana o de hojas de coca.
Con ese contexto, denunció que Estados Unidos, en 1974 utilizaron la guerra contra las drogas para enriquecerse; llevaron semillas originales de marihuana a California, estado que se convertiría en el epicentro de la producción de este estupefaciente. Según el concejal, esto permitió “el fortalecimiento del modelo económico” estadounidense.
Sin embargo, con la ‘desnarcotización’, como señaló Cuesta, ambos países han logrado rebajar las tensiones que arrastraban desde hace más de 50 años.







