Asesinatos, desapariciones forzadas, desconfianza, golpes de Estado, genocidios, corrupción… Así fue el camino de Colombia para llegar al primer gobierno de izquierdas en el país, al mando de Gustavo Petro, según el concejal de Bogotá José Cuesta Novoa.
“Por primera vez un gobierno de este talante, de esta naturaleza, un gobierno progresista, acompañado de fuerzas de izquierda democrática, después de 220 años de vida republicana es la primera ocasión”, afirmó al programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
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Petro asumió como presidente de Colombia el 7 de agosto de 2022, con el partido Colombia Unida. Su mandato durará hasta 2026.
Violencia
Al ser consultado por la tardía aparición de la izquierda en su país, Cuesta recapituló algunas características de la historia de Colombia, plagada de violencia, que impidieron el ascenso de un gobierno progresista.
En su criterio, desde 1970 Colombia se vio gobernada por la violencia, por parte de las FARC y de grupos paramilitares, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), o el M-19, del cual él y Petro son exmiembros.
Enfatizó en el año 1984, cuando se logró la consolidación del partido Unión Patriótica, en búsqueda de una mayor participación política. Sin embargo, ‘apunta de plomo’, las FARC asesinaron a más de 5.000 militantes; fue en un absoluto genocidio.
“Su único delito era tener una postura distinta”, lamentó Cuesta. Informó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) condenó al Estado de Colombia por el suceso.
Desapariciones forzadas
Asimismo, informó que, entre 1977 y 2022, en Colombia se registraron 122.000 desapariciones forzosas. Éstas están mejor detalladas en su libro: “¿A dónde van los desaparecidos?”, en el que cuenta su propia experiencia.
El concejal explica que la violencia contra las guerrillas jamás pudo eliminarse, simplemente se llegó a un acuerdo; la Constitución de 1991 representa un tratado de paz que permitió la modernización de las instituciones, para que, 30 años después, Petro llegue al poder.
Pese a que la violencia no es tan marcada, todavía hay muchos problemas que deben enfrentarse, explica Cuesta.
Narcotráfico, latifundismo
“Hay un fenómeno del narcotráfico que incide mucho sobre la vida institucional, termina cooptando el Estado”, denuncia.
Identifica un vínculo marcado entre el narcotráfico y el latifundio. “El 1% del total de los propietarios tiene bajo su control el 70% el control de la tierra fértil en Colombia”, afirmó.
De acuerdo con Cuesta, el gobierno de Petro llegó con varios proyectos: reforma agraria, reforma laboral, reforma de salud, reforma educativa, y reforma pensional. Todas, salvo la última, ‘fueron saboteadas’.
‘Golpe de Estado blando’
El concejal denuncia que en Colombia existe un ‘golpe de Estado blando’, liderado por las viejas clases políticas. Éstas tienen condición hegemónica en el congreso, por lo que paralizan y condicionan los proyectos y políticas del oficialismo.
Además del accionar de la clase política tradicional, la gestión de Petro enfrenta, según Cuesta, el acoso de los medios de comunicación corporativos que atacan al primer gobierno de izquierda.
Sin embargo, pese a todos los obstáculos, Cuesta considera que hay un balance positivo de la gestión de Petro; principalmente en materia de educación, avances en reforma agraria, y en la lucha contra el narcotráfico.
En 2026 Petro tiene, por normativa, la posibilidad de presentarse como candidato y lograr la reelección; aunque, por el momento, afirmó “no estar interesado”.







