El gobierno brasileño pidió este lunes una «verificación imparcial de los resultados» de las elecciones presidenciales del domingo en Venezuela.
En un comunicado divulgado por la Cancillería, el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva reafirmó «el principio fundamental de la soberanía popular, a ser observado mediante la verificación imparcial de los resultados» de la votación.
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Brasil también afirmó «seguir con atención el proceso de recuento» de votos y saludó «el carácter pacífico de la jornada electoral de ayer (domingo) en Venezuela».
Brasil «espera, en este contexto, la publicación por el Consejo Nacional Electoral de los datos desagregados por mesa de votación; paso indispensable para la transparencia, credibilidad y legitimidad del resultado de la contienda».
Según los resultados oficiales divulgados por el Consejo Nacional Electoral venezolano, de línea oficialista, con más del 80 % de escrutinio, Nicolás Maduro fue reelegido para un tercer mandato de seis años.
La oposición venezolana denunció fraude en la votación y se autoproclamó victoriosa con el 70% de los votos, contra 30% para Maduro. Mientras que el Consejo oficializó la victoria de Maduro con más del 50% de los votos.
Uno de los principales aliados del gobierno venezolano, Brasil, envió a Caracas a un asesor especial de la Presidencia para asuntos internacionales. Se trata del excanciller Celso Amorim, quien debía seguir de cerca las elecciones venezolanas.
Antes de las elecciones, Brasilia endureció su tono con el gobierno de Maduro. El presidente Lula dijo estar asustado de las palabras del mandatario sobre un «baño de sangre» en las calles si no ganaba los comicios.







