El presidente estadounidense, Joe Biden, ha defendido este domingo la necesidad de «evitar» una guerra abierta en Oriente Próximo después de la ofensiva aérea israelí en Líbano que se ha cobrado la vida de gran parte de los dirigentes de Hezbolá, incluido su líder, Hasán Nasralá.
Biden ha afirmado que tiene intención de hablar con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. «Sí. Voy a hablar con él», ha afirmado Biden en declaraciones a la prensa durante el trayecto entre la Base de las Fuerzas Aéreas de Dover y la Casa Blanca.
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Guerra abierta
«Realmente tenemos que evitar» una guerra abierta. «Ya hemos tomado precauciones en nuestras embajadas y para nuestro personal que quiera salir, pero no estamos aún. Pero estamos trabajando como en el infierno con los franceses y con otros muchos», ha apuntado, según recoge la cadena CNN.
Israel lanzó el viernes un nuevo «bombardeo selectivo» contra una zona residencial de Beirut en la que se ubicaban los «cuarteles centrales» de Hezbolá. Víctimas de este ataque fallecieron tanto Nasralá como otros altos cargos de una milicia, que en apenas dos semanas ha visto como Israel ha eliminado a su cúpula.
Nasralá
Biden destacó la «justicia» que supone la muerte del secretario general del partido-milicia chií Hezbolá, Hasán Nasralla, fallecido el viernes en un bomardeo israelí en Beirut.
«Hasán Nasralá y el grupo terrorista que lideraba, Hezbolá, son responsables de la muerte de cientos de estadounidenses en cuatro años de reinado de terror». Eso ha publicado Biden en un comunicado oficial de la Casa Blanca.
La muerte de Nasralá en un bombardeo israelí «es una medida de justicia para sus víctimas, incluidos miles de civiles estadounidenses, israelíes y libaneses».







