El jefe de gobierno alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, perdió el lunes una moción de confianza ante al Bundestag (cámara baja del parlamento), allanando el camino a la celebración de elecciones generales anticipadas el 23 de febrero.
La moción de confianza que planteó por el propio Scholz fue rechazada por 394 legisladores, frente a 207 que la respaldaron. En tanto que 116 se abstuvieron. El resultado era esperado, desde la ruptura el mes pasado de la coalición que sustentaba su gobierno.
Scholz, de 66 años, convocó una moción de confianza en el Bundestag, la Cámara Baja del Parlamento, donde ya no tiene mayoría, tras el estallido de la alianza entre socialdemócratas (SPD), ecologistas y liberales (FDP) que gobernaba el país desde 2021.
Lea: El jefe del gobierno alemán Scholz enfrenta un voto de confianza
Confianza
La mayor economía europea fue un modelo, pero atraviesa una grave crisis política. Igual que su vecina Francia –y su principal socio en la Unión Europa–, cuyo gobierno también está tambaleante.
La coalición liderada por Scholz colapsó el 6 de noviembre, después de la destitución de Christian Lindner como ministro de Finanzas.
La salida del gobierno de este político de la formación liberal FDP por diferencias sobre el presupuesto, dejó a Scholz en minoría en el Bundestag, por lo que cualquier iniciativa legislativa quedó paralizada.
Esta crisis fue el desenlace de meses de disputas entre los tres partidos de gobierno sobre la política económica. También cuestiones como la migración y enfrentamientos personales.
La sesión en el Bundestag se inició las 13.00 locales (07.00 rn Bolivia) y comenzó con una declaración de Scholz. Que defendió que Alemania necesita «masivas inversiones», especialmente en materia de defensa, y después dará paso a un debate.







