El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, reconoció el lunes que el asesinato del líder de Hamás, Ismail Haniyeh, en julio en Teherán, fue obra del Estado hebreo, y amenazó con «decapitar» igualmente a la cúpula de los rebeldes hutíes de Yemen.
«Golpearemos duramente a los hutíes, atacaremos sus infraestructuras estratégicas y decapitaremos a su cúpula, tal como hicimos con Haniyeh, (Yahya) Sinwar y (Hasan) Nasralá en Teherán, Gaza y Líbano», declaró Katz, en el primer reconocimiento público de que Israel estuvo detrás del asesinato de Haniyeh en julio en la capital iraní.
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Israel y Hamás
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mencionó el lunes «avances» para un acuerdo sobre los rehenes retenidos en la Franja de Gaza y declaró que había ordenado al ejército «destruir la infraestructura» de los rebeldes hutíes en Yemen.
«Todo lo que hacemos no puede ser desvelado, pero estamos actuando para traerlos de vuelta a casa. Me gustaría decir, con prudencia, que hay avances y que no pararemos hasta que todos hayan regresado», declaró ante el Parlamento.
El 7 de octubre, el movimiento islamista palestino Hamás secuestró a 251 personas durante su ataque en el sur de Israel. Según el ejército, 96 siguen retenidas en Gaza, de las cuales 34 habrían muerto.
«Quiero decir a las familias de los rehenes que pensamos en ustedes y que no abandonaremos a sus seres queridos. Porque que son también los nuestros», agregó el primer ministro.







