Tras tomar sus declaraciones, el fiscal del caso terrorismo Marcelo Soza dejó en libertad ayer a Juan Carlos Dellien, sobre quien pesa la sospecha de ser el nexo entre el ex prefecto Ernesto Suárez y el grupo de Eduardo Rózsa.
«Se ha dispuesto la libertad de Dellien teniendo en cuenta que no se ha encontrado ningún indicio contundente con el que se puede proceder a su detención», explicó el fiscal Soza.
Un día antes de la declaración de Dellien, el fiscal informó que se maneja la hipótesis de que esta ex autoridad de la Prefectura iba a reuniones convocadas por Rózsa, como operador político de Suárez.
«Casualmente estuve ahí (en la reunión en el balneario Tapacaré), pero nadie me convocó a esa reunión», aseguró el acusado.
El balneario Tapacaré fue identificado como el lugar de una reunión convocada por el abatido líder del supuesto grupo irregular, que extendió sus operaciones desde Santa Cruz hasta Beni.
El abogado Álvaro Yáñez añadió que Dellien sólo había ido a ese local «a visitar a su tío, propietario de Tapacaré, con quien también tiene negocios».
Otro de los acusados benianos, el coronel Zoilo Salces, aún no conoce su suerte jurídica porque el Gobierno recusó (excluyó) al juez que debía pronunciarse sobre sus medidas cautelares ayer.
El militar Hans Melgar deberá declarar hoy. Anticipó que cooperará con la investigación.






