Un enfrentamiento a golpes y patadas entre los trabajadores que rechazan la política laboral y social de Evo Morales y los que simpatizan con su gobierno sacó a relucir ayer, en la marcha por el 1 de mayo, la división que existe al interior de la Central Obrera Boliviana (COB).
La concentración de los trabajadores afiliados a la COB se inició sin problemas, a las 8.00, con una concentración en la avenida Montes. Conforme llegaba la gente, los dirigentes de confederaciones, federaciones y sindicatos hacían uso de la palabra. Todos coincidieron en el rechazo al aumento salarial del 5% aprobado por el Gobierno, el miércoles.
Sin embargo, cuando trató de hacer uso de la palabra el dirigente de la COB Ramiro Condori, se oyeron gritos. ¡Fuera, fuera, traidores! imprecaron algunos asistentes, impidiendo que Condori hable. Con este antecedente y sin la presencia de su líder, Pedro Montes, la entidad matriz de los trabajadores empezó la marcha,
«El compañero (Montes) viajó a Huanuni por una emergencia familiar», dijo Condori y trató de explicar los silbidos que le impidieron hablar. «Quiero recordar que en el pasado esos señores (los que le abuchearon) fueron los que voltearon a la UDP y ahora quieren hacer lo mismo. Nos dicen vendidos, traidores; pero este Gobierno, por primera vez, ha abierto las puertas a la Central Obrera Boliviana y a todos los trabajadores; sin embargo, los del POR y activistas quieren voltear al Gobierno», dijo el Secretario Ejecutivo de la COB.
La larga columna de marchistas que llenó la avenida Montes se dividió en la Pérez Velasco. Mientras que los más cercanos a la COB —jubilados, municipales, mineros, comerciantes, no videntes, entre otros— tomaron la Mariscal Santa Cruz; la Confederación de Fabriles se desvió hacia la calle Potosí y luego bajó por la Yanacocha. Al pasar por el Ministerio de Trabajo, los obreros sacaron globos con pintura y los estrellaron contra el frontis de la entidad.
El grueso de esta columna estaba conformado por fabriles de las grandes empresas del departamento. Muchos de los manifestantes marcharon con sus uniformes laborales y cargando carteles en los que se leía: «Montes traidor, fuera de la COB», «Exigimos la renuncia de Trujillo», «No al 5% de incremento».
El ejecutivo de los fabriles de La Paz, Exalto López, anunció que se masificará la huelga de hambre de su sector exigiendo el «aumento salarial superior al 10%, la renuncia de la ministra Carmen Trujillo y la realización de un congreso de la COB para cambiar la dirigencia vendida».
Las dos marchas coincidieron en la avenida 16 de Julio. Al grito de «¡Traidores!», los mineros reaccionaron amenazando lanzar cachorros de dinamita a los fabriles. Siguió una pelea a golpes que duró minutos.
La división de los sectores
– Los trabajadores que marcharon en la columna liderada por la dirigencia de la COB llevaron consigo los estandartes de sus organizaciones. Durante el recorrido gritaron estribillos a favor de la COB y los mártires que defendieron las 8 horas laborales.






