El director de Comercialización e Industrialización de la Coca (Digcoin), Luis Cutipa, informó de que pidió a la División de Asuntos Antinarcóticos (NAS) de la Embajada de EEUU recursos para quemar 771 toneladas de coca incautada, aunque el martes afirmó a La Razón que la coca no puede ser destruida porque está protegida por el Estado.
Cutipa explicó a EFE que desde el 2008 cerca de «800 toneladas de coca se han acumulado en depósitos y su dirección no tiene presupuesto para cumplir con la Ley de Régimen de Sustancias Controladas y Coca (Ley 1008)», que ordena incinerar toda la coca decomisada a los narcotraficantes.
La NAS habría respondido que tuvo un recorte de presupuesto, pero que de todos modos «hará consultas a sus autoridades en Washington».
Cutipa explicó el martes que la coca es patrimonio boliviano y que su incineración podría generar sanciones.
«Se quiere procesar la hoja retenida y convertirla en abono, de ese modo se da uso más útil y no se infringiría la Constitución al quemar la coca», dijo.
La ministra de Desarrollo Productivo, Nemecia Achacollo, dijo el miércoles que se hará abono de la coca incautada.






