José Serra, candidato presidencial del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), afirmó que la mayor parte de cocaína que ingresa al país procede de Bolivia, a cuyo Gobierno acusó de «complicidad» con la ilícita actividad del narcotráfico.
«De un 80 a 90 por ciento de la cocaína viene de Bolivia, donde dicen que hay un Gobierno amigo», declaró Serra en tono irónico y en alusión a la afinidad entre el presidente boliviano, Evo Morales, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Sin embargo, en una entrevista concedida a radio Globo, Serra agregó que «es imposible» que desde Bolivia llegue el «80 ó 90 por ciento de la cocaína que se consume en Brasil sin que el Gobierno (boliviano) sea cómplice» o por lo menos omiso.
El líder socialdemócrata dijo que no teme causar un incidente diplomático con esa afirmación. «La mejor cosa diplomática para el Gobierno de Bolivia es pasar a combatir activamente la entrada de cocaína en Brasil», apuntó.
El candidato del PSDB no llegó a citar ayer a Evo Morales, a quien ha criticado en otras ocasiones, aunque en términos ideológicos, así como lo ha hecho con los presidentes de Cuba, Raúl Castro, o de Venezuela, Hugo Chávez, entre otros líderes de la izquierda latinoamericana.
En opinión de Serra, la cuestión del narcotráfico en Brasil debe ser enfrentada por el Gobierno federal y no por las autoridades regionales brasileñas, como ocurre actualmente.
El candidato opositor apuntó que es favorable a promover una enmienda a la Constitución para dotar de más poderes al Gobierno federal en esa materia y reiteró que uno de sus proyectos, en caso de llegar al poder, es la creación de un Ministerio de Seguridad.
Serra, según las últimas encuestas, mantiene cerca del 37 por ciento de respaldo entre los electores, al igual que la abanderada del oficialista Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff.
La tercera en discordia para las elecciones del 3 de octubre es la ecologista Marina Silva, del Partido Verde (PV), a quien los sondeos de opinión le atribuyen el apoyo del 7 por ciento de los votantes.
Santa Cruz, departamento limítrofe con Brasil, se constituyó en centro de acopio para la industrialización de droga y su posterior exportación a mercado de ultramar, informaron fuentes vinculadas con la lucha antidroga.
Parte de la droga secuestrada en Bolivia proviene de Perú. Los narcos peruano usan el territorio nacional como puente para comercializar su ilícita mercadería.
Es una posición política
El Gobierno, a través del viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, calificó de «política» la apreciación del candidato presidencial brasileño José Serra sobre narcotráfico.
«Ese es un punto de vista político y no amerita ninguna respuesta ni aclaración. No hay que prestarle mucha importancia», declaró la cabeza del sector de la lucha contra el narcotráfico.
El candidato presidencial del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) aseguró que entre el 80 y 90 por ciento de la droga que ingresa a su país proviene de Bolivia.
«Es imposible» que desde Bolivia llegue el «80 ó 90 por ciento de la cocaína que se consume en Brasil sin que el Gobierno (boliviano) sea cómplice» o por lo menos omiso, denunció, según EFE.
Cáceres aseguró que la actividad del narcotráfico está controlada por las intensas actividades que ejecuta la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico.
La fuerza antidroga secuestró en lo que va de este año más de 13 toneladas de cocaína, entre pasta base y clorhidrato. Además, destruyó 884,8 toneladas de marihuana.
Cáceres insistió en que la opinión de Serrano es política.






