La Paz – Diputados y senadores del Movimiento Al Socialismo (MAS) aseguraron que no se suscitará un conflicto social debido al pedido del sector campesino para que se haga una redistribución de los territorios donde habitan indígenas.
El jefe de bancada del MAS en la Cámara de Senadores y ex dirigente campesino, Isaac Ávalos, pidió a los líderes de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (CIDOB) retomar el diálogo con el Gobierno para posibilitar un acuerdo dentro del marco constitucional.
«Ojalá se sienten a dialogar, si se puede que sea directamente con el Presidente (Evo Morales). Lo que importa es que haya paz y no se haga una marcha que no tiene justificativos, pero sobre todo se está utilizando a niños y mujeres. Estoy seguro de que no habrá ningún tipo de enfrentamientos», afirmó Ávalos.
En la misma línea, el senador oficialista Eugenio Rojas indicó que la CIDOB con su movilización está «incumpliendo el texto constitucional» y pronosticó que el diálogo se impondrá para arreglar el conflicto.
«Ni pensar en conflictos. Somos un gobierno de paz y el diálogo debe primar. Sin embargo, los hermanos indígenas del oriente se equivocan sobre la demanda de tierra, y es ahí donde están vulnerando la Constitución Política del Estado», dijo Rojas.
El movimiento campesino exige al Estado que las tierras fiscales sean repartidas equitativamente entre los indígenas y su sector. Piden que se entregue territorio de acuerdo con la cantidad población donde se radica.
Al respecto, la jefa de bancada del MAS en la Cámara de Diputados, Emiliana Aiza, descartó una posible división entre los sectores campesino e indígena. «Acá no se puede hablar de división por intereses lejanos de algunos dirigentes indígenas. Hay un pacto donde se evidencia que la estructura de este proceso de cambio son los pueblos indígenas, campesinos y originarios», aseveró.
Oposición alerta a indígenas
La senadora opositora Carmen González afirmó que el MAS utilizó a los indígenas para llegar al Gobierno. «En campaña todo era en defensa del indígena y ahora el oficialismo les da la espalda y todavía los insultan», aseguró. Exigió al Ejecutivo trasladarse a la marcha para retomar el diálogo con los dirigentes de la CIDOB.
Carlos Cordero Carafa
Esto podría generar inestabilidad
Una posible ruptura entre el sector campesino y el sector indígena le quitaría al Movimiento Al Socialismo (MAS) la razonable gobernabilidad que tuvo durante estos cuatros años de gobierno, luego le generaría al país inestabilidad política y finalmente se convertirían tanto los movimientos campesinos como los pueblos originarios en actores políticos que pueden generar un permanente escenario de conflicto, porque circunstancialmente pueden ser derrotados, pero esas demandas pueden continuar en el tiempo.
Se está estableciendo una especie de paralelismo entre la marcha de 1990 y la marcha en la actualidad. En la década de los noventa la demanda de territorio y de una Asamblea Constituyente era impensable, pero el 2006 se hizo realidad esa demanda.
En política no hay adversario pequeño, cuidado que esta marcha y sus consecuencias no permitan la aprobación de la Ley Marco de Autonomías.
Por ahora el Gobierno tiene la suficiente legitimidad porque ganó las elecciones generales hace no más de seis meses; en lo inmediato no hay elecciones donde se ponga en juego el poder del MAS y del presidente Evo Morales, por lo tanto puede tomar decisiones impopulares, en este caso con los movimientos indígenas, como antes lo ha tomado con los maestros o con el incremento salarial. Entonces el Gobierno puede tomar estas decisiones impopulares.
Pero el Gobierno tiene que desarrollar políticas públicas, como inversión económica y desarrollo productivo y así de alguna manera no habrá estas medidas populares.
Carlos Cordero Carafa
es analista político.






