El desabastecimiento de productos de primera necesidad se agudizó en la ciudad de Potosí y en los puntos de bloqueo de las carreteras y vías férreas interdepartamentales.
Centenares de personas tuvieron que hacer frente a las bajas temperaturas e ir desde la madrugada a los centros de abasto de la ciudad para aprovisionarse de carne, verdura, arroz, azúcar y lácteos.
Por exigencia de grupos de control del Comité Cívico de Potosí (Comcipo), los mercados deben cerrar a las 8.00; la idea es que la huelga general no pierda su efecto.
En tanto que en los puntos de bloqueo, la especulación complica a los viajeros retenidos, pues los comerciantes que se dirigen a pie a esos lugares elevaron los precios de productos como el agua, pan, galletas y otros, según los reportes de medios radiales locales.
«Se cobra desde un boliviano por cada vaso pequeño de agua que se vende y cinco bolivianos por una taza de café con pan. En los bloqueos no hay alimento», reportó un periodista de radio Kollasuyo.






