El Departamento de Estado de EEUU emitió ayer una alerta sobre el riesgo de viajar a varias regiones de Bolivia debido a las protestas que desde hace más de dos semanas vive el departamento de Potosí, donde al menos 331 extranjeros permanecen bloqueados.
La alerta indica a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en Bolivia que eviten planear viajes que recorran la región de Potosí, donde se encuentra el famoso Salar de Uyuni, o el vecino departamento de Oruro.
Los estadounidenses que se encuentren en esas regiones deberían «tratar de pasar desapercibidos y limitar sus movimientos hasta que la situación mejore», según el comunicado. El Departamento de Estado subrayó que los bloqueos en Potosí, Oruro y Uyuni han atrapado a «miles de personas, entre ellos varios cientos de turistas» durante un máximo de 16 días, que las provisiones de comida, agua y medicinas son limitadas y que es «probable» que haya saqueos.
Los potosinos reclaman al presidente Evo Morales soluciones al conflicto de límites con Oruro, la construcción de un aeropuerto, proyectos mineros y la preservación del Cerro Rico, mina que es el emblema de la ciudad y puede derrumbarse por la actividad minera.






