El senador Fidel Surco (MAS) decidió ayer retirarse de la conducción de la Confederación de Colonizadores por dos años, en medio de denuncias de corrupción en su contra que surgieron en el congreso de su gremio en Ivirgarzama, trópico cochabambino.
Surco era el secretario ejecutivo de los colonizadores del país y ayer, en declaraciones a este diario, señaló que dejó el cargo y no postuló a su reelección porque quiere «descansar» dos años.
«Yo por mí, en este momento (puedo ratificarme), tengo todo el apoyo y la aplanadora, pero quiero descansar dos años. No voy a ratificarme porque ya he estado cuatro años (como secretario ejecutivo). Tengo un compromiso firme con mis regiones y departamento de ser senador y voy a trabajar y hacer gestión desde allí», afirmó.
Surco es señalado como uno de los responsables del conflicto que surgió entre abril y mayo de este año en Caranavi, región en la que empezó como dirigente, por el traslado del proyecto de una procesadora de cítricos a la localidad de Palos Blancos.
Este lío derivó en un bloqueo de caminos de casi dos semanas y el desbloqueo policial en el que dos personas murieron. Además, es acusado de protagonizar, ebrio, un accidente de tránsito en El Alto, el 2 de agosto.
Con esos antecedentes, Surco asistió el último viernes al congreso de los colonizadores. Una fuente periodística que estuvo en Ivirgarzama informó a este diario que el senador del MAS llegó con un grupo de personas llevadas en al menos cuatro buses.
El asambleísta, agregó la fuente, ingresó con una marcha al encuentro, pero allí fue abucheado por los otros asistentes, que le gritaban «¡asesino!».
Agresión. Consultado sobre ese incidente, Surco señaló que la gente de Caranavi «ha venido a agredirme, a insultarme, a gritarme, a abuchearme, a tirarme con piedras, con palos. No me han dañado, pero hay una clara intención de dañarme físicamente, quieren hacerme desaparecer, pero gracias a Dios y a mis compañeros de La Paz y del país, han evitado eso y me han dado su resguardo».
Gustavo Aliaga, dirigente colonizador de Caranavi, en declaraciones a radio Panamericana, denunció que Surco fue acusado de actos de corrupción, a través de la venta de avales por $us 5.000 a abogados cruceños, y pedir a nombre de los colonizadores hasta $us 50 mil y $us 100 mil para la socialización de la nueva Carta Magna.
La versión fue ratificada por el dirigente Moisés Huarachi, aunque aclaró que él no conocía a detalle las denuncias contra Surco, menos los documentos de prueba de las sindicaciones.
Respecto a las denuncias de cobros indebidos, Surco las rechazó en forma enfática. Indicó que en el congreso solicitó a sus detractores documentos de prueba de sus acusaciones y que no le entregaron nada.
Explicó que él tiene conocimiento que hay personas como un señor de nombre Nelson Rivera, que solicitaron dinero a otras para ofrecerles trabajo utilizando su nombre. Surco dijo que esta denuncia fue presentada ante la justicia y actualmente hay una orden de aprehensión contra Rivera. Añadió que también se enteró que un abogado ligado a su familia hizo cobros a otros profesionales de su gremio, aunque admitió que carece de pruebas.
El dirigente Huarachi afirmó que en el congreso de los colonizadores iba a considerarse la situación de Surco, a raíz de esas denuncias. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición (23.00) se desconocía la decisión de ese encuentro. Además, los delegados iban a elegir a su nuevo comité ejecutivo en el encuentro.






