El Cnl. Juan Ramírez Regis, ex jefe de seguridad de la Planta de Senkata, reveló ayer que los 84 militares que resguardaban esas instalaciones portaban armas de guerra y las utilizaron, por orden del gobierno de entonces, para proteger la planta.
La declaración del militar fue realizada ayer como testigo de cargo de la Fiscalía General, durante el juicio de responsabilidades iniciado en contra del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, sus ministros y el Alto Mando Militar del 2003 por los enfrentamientos de Octubre que derivaron en la muerte de más de 60 bolivianos.
Según un boletín de prensa de la Fiscalía General, Ramírez dijo que el resguardo militar se hacía con armas reglamentarias, los oficiales con pistolas y los soldados con fusiles FAL con 20 proyectiles cada uno, las 5 iniciales de goma y el resto de metal.
Además, dijo que recibió la orden de su superior para movilizar hacia la Planta de Senkata a una «batería» que consistía en un grupo de 4 oficiales y 80 soldados a su mando, cuyo equipo de resguardo tenía fusiles calibre 7,62 milímetros y que se trasladaron desde el cuartel de Viacha en dos camiones chinos de color verde.
El fiscal de Recursos, Milton Mendoza, señaló que con esa declaración se desbarata los testimonios de varios de los acusados que aseguraban que en ese conflicto sólo se utilizó armamento no letal y material antimotines.
Saavedra habla de 2 grupos
La declaración del ex canciller Carlos Saavedra desnudó las diferencias internas en el gabinete de Gonzalo Sánchez de Lozada, toda vez que, según el fiscal de Recursos Milton Mendoza, había dos tipos de ministros, unos allegados al presidente que tomaban decisiones y otros que no tenían información.
Saavedra Bruno declaró ayer ante el Tribunal de Sentencia como uno de los 316 testigos presentados por el Ministerio Público, dentro el juicio de responsabilidades instaurado por los hechos de septiembre y octubre del 2003, donde se produjeron enfrentamientos que dejaron más de 60 víctimas fatales en El Alto y La Paz.






