«El reglamento de comercialización de hoja de coca autoriza que una persona natural puede trasladar de una a 15 libras desde los mercados legales. Pero cuando esta persona saca esa cantidad, lo acumula en algún domicilio para empezar a prensarla y después trasladarla a otro lugar que no es el legal», afirmó Luis Cutipa, director general de Coca e Industrialización (Digcoin).
En julio pasado, el Gobierno acusó a la Asociación de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca) de permitir que en el mercado legal de Villa Fátima se prense coca, que sólo serviría al narcotráfico. Los cocaleros admitieron la existencia de coca prensada en «televisores» (bolsas de 50 libras) y «chanchitos» (24 libras), pero fuera de su mercado.
En las últimas semanas, la situación cambió y ahora este sistema pasó a casas particulares, donde el control policial todavía no puede llegar.
Cutipa lamentó el personal insuficiente con que cuenta su dirección para contrarrestar estas actividades y demandó de las autoridades de Gobierno más efectivos para controlar los mercados grandes y los de venta al detalle, especialmente de los departamento de Tarija y Santa Cruz.
«Cuando hemos querido controlar en los mercados legales de coca al detalle, algunos comerciantes no tienen licencia, y cuando les queremos quitar la coca, golpean a nuestros funcionarios», contó el Director de Digcoin.






