Tras el conflicto entre el presidente Evo Morales y campesinos de La Paz, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) decidió evaluar su permanencia en la Coordinadora Nacional por el Cambio, y su apoyo a Morales.
El secretario de Tierra y Territorio de la CSUTCB, Rodolfo Machaca, informó que se reunirán el miércoles en ampliado nacional en La Paz, para evaluar y tomar una posición sobre la actitud del Presidente, quien cuestionó a los campesinos el haberle hecho perder tiempo, al igual que lo hicieron los intentos de golpe y el revocatorio.
«¿Por qué el Presidente nos ataca permanentemente a las organizaciones sociales?, eso puede tener consecuencias; vamos a analizarlo, porque quizá ya no es conveniente estar acompañándole de cerca (a Morales)», cuestionó, un día después de que también dirigentes campesinos denunciaran persecuciones.
Para el secretario ejecutivo de la CSUTCB, Roberto Coraite, los campesinos «tienen derecho a reclamar», por lo que también anunció que analizarán las declaraciones de Morales, quien es máximo referente de la Conalcam.
Asimismo, reclamaron porque no fueron tomados en cuenta para la definición de la directiva del bloque de organizaciones sociales, que recayó en el dirigente de los colonizadores Pedro Calderón. «Eso vamos a analizar, porque quizá ya no sería conveniente estar (en esa organización, la Conalcam)», adelantó.
La organización campesina agrupa a nueve federaciones departamentales y a al menos 25 federaciones regionales. El 2007 participó de la creación de la Conalcam, que se constituye en el brazo operativo de defensa del Gobierno y sus políticas.
El oficialismo, precisamente, en la última reunión del jueves en Cochabamba, perfiló fortalecer al bloque social ampliando su base a partidos de izquierda y organizaciones e instituciones afines al Gobierno. También se le encomendó trabajar en la denominada ley de control social.
El secretario ejecutivo de la Federación de Campesinos de La Paz «Túpac Katari», Silverio Fernández, denunció, según Erbol, que el Gobierno es conducido por la derecha.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, respondió que el Mandatario, cuando se refirió a que le hacen perder el tiempo, no hizo alusión a la reunión con los campesinos, sino a la documentación insuficiente con la que respaldaron sus denuncias contra varios ministros.
«Las organizaciones sociales son sujetos políticos de este proceso de transformación y son parte constitutiva del Gobierno, por lo tanto no hay ninguna ruptura», afirmó Navarro y anunció para hoy una reunión con los campesinos de La Paz.
Críticas y posturas políticas
CIDOB
El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez, consideró pertinente instalar un escenario autocrítico, reflexivo y constructivo sobre los movimientos sociales. «La Conalcam debe aceptar las realidades distintas del país».
Colonizador
Marco Mollericona, ejecutivo de la Federación de Colonizadores de La Paz, reconoció la existencia de fisuras en la relación entre el Gobierno y los movimientos sociales, que las atribuyó a los viceministerios por no viabilizar proyectos sociales.
Otros dos dirigentes denuncian persecución
Roberto Coraite, secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), denunció ayer haber recibido, en más de una ocasión, mensajes de amedrentamiento en su teléfono celular. «Lo curioso de esos mensajes es que siempre llegan después de que hacemos declaraciones en contra del Gobierno» explicó el dirigente.
El secretario de la CSUTCB, Rodolfo Machaca, afirmó que la persecución no sólo se limita a dirigentes, sino que incluso llega a involucrar a familiares. «Quieren saber todo de nosotros, nos sentimos perseguidos por el Ministerio de Gobierno», expresó, un día después de que dirigentes de la Federación de Campesinos de La Paz y de la Confederación de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (Conamaq) también denunciaran amedrentamiento y persecución del Gobierno. Los dirigentes Sergio Hinojosa, Hugo Landaeta y Licarión Soto hicieron esas denuncias.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, afirmó ayer que no existen, de manera oficial, denuncias que hayan realizado los dirigentes campesinos sobre persecución. «No tenemos nada oficial, no existen (las denuncias)», declaró el viceministro escuetamente ante las denuncias.






