— ¿De qué manera las relaciones entre Irán y Bolivia han favorecido a los habitantes de ambos países?
— Es natural que cuando se empieza una relación (entre los países) las políticas también mejoren y, particularmente con respecto a los ciudadanos. Hay avances notorios, porque el trato entre personas de ambos pueblos ha mejorado bastante. Hemos visto que disminuyeron los problemas personales en relación de lo que ocurría hace años y, sobre todo, ambos gobiernos han puesto de su parte para ayudar mucho más a las familias que viven en Irán o en Bolivia, fundamentalmente en los trámites para documentos.
— ¿Qué tipo de documentos?
— Antes, por ejemplo, cuando no teníamos una Embajada en Bolivia y las relaciones no estaban como ahora, los iraníes que vivían en Bolivia tenían que ir a (las legaciones diplomáticas de) Argentina o a Brasil para realizar trámites, como la obtención de pasaporte para sus hijos. Todo ha cambiando porque desde que se creó la Embajada (iraní en 2008) y el acercamiento comenzó a mejorar, colaboramos a nuestros compatriotas en ese aspecto, para que así obtengan, de manera rápida, el documento. La sociedad se beneficia con esta buena relación entre ambos países.
— ¿Este acercamiento ha impulsado un mayor ingreso de iraníes y musulmanes a Bolivia?
— Lo que sucede es que con el aumento de las comunicaciones los países están más relacionados entre ellos y hay mucho movimiento de gente; y los musulmanes, como otros pueblos, están viajando a todas partes. Así es posible que haya muchos musulmanes de diferentes nacionalidades que llegaron a Bolivia y hayan sido bien acogidos, pero no tenemos el dato de que sean iraníes y que haya aumentado la cantidad de ellos.
— ¿Cuántas familias iraníes viven en el país?
— Son muy pocas por razones evidentes, la primera es la distancia geográfica (entre Irán y Bolivia) y la otra es que hasta hace dos años atrás no teníamos mucha relación con el pueblo boliviano.
— ¿Entonces, por qué esas familias se quedaron a vivir aquí?
— Básicamente (los hombres) permanecen por el matrimonio con una boliviana. Tengo entendido que ése es el caso de casi todos los iraníes que están en Bolivia. Por ejemplo, alguno de ellos coincidió con una chica boliviana en Estados Unidos, se casaron y se vinieron a vivir aquí. En Irán hay también algunas mujeres bolivianas que se han conocido (con iraníes); por ejemplo, en universidades y luego se fueron a vivir a Irán. Aquí las ciudades más escogidas son La Paz, Cochabamba y Santa Cruz porque son las más importantes.
— ¿Respecto a los iraníes que viven aquí, en qué campos se han desempeñado más en estos últimos años?
— Tienen diferentes trabajos, porque se adaptan fácilmente a cualquier labor. Aunque no tenemos información precisa de qué trabajos, sabemos que hay personas que han trabajado en empresas, bancos y entidades sociales.
— ¿Por qué cree que se ha dado este acercamiento entre ambos gobiernos?
— Las relaciones entre todos los gobiernos son muy dependientes de los intereses de los países. Este principio rige en todo, así que no hubo una excepción entre Bolivia e Irán. Por eso siempre desarrollamos relaciones en los campos económicos, culturales y sociales. Nosotros creemos en Bolivia.
— ¿Cree que el buen relacionamiento continúe a pesar de darse cambios de mandatarios en ambos países?
— Es una pregunta a futuro y una pregunta supuesta y que no puede tener respuesta exacta. Es difícil dar una respuesta, ya que depende de las situaciones, pero creo que al paso que vamos es natural que este acercamiento deba continuar y, fundamentalmente, porque está basado en interés y beneficios mutuos. Es la sociedad la que se beneficia con estas relaciones cordiales. Todo se plasma también en un buen intercambio de culturas. Es bueno conocer las costumbres del otro y respetarlas, eso es lo que hemos logrado en estos dos años y sabemos que continuará, plasmándose en buenos acuerdos, como el hospital de segundo nivel de El Alto.






